martes, 28 de octubre de 2014

LICOR DE MORAS CASERO


 
 
 
 
Siiii, que ya sé que aún hace calor y que no hace falta calentarnos el cuerpo... pero es que está tan rico!! Jajaja. Este año hemos aprovechado bien la temporada de moras, tengo pendiente publicar la mermelada, que hemos hecho varios botes. Es que es tan divertido ir a recoger las moras, aunque vengas llena de arañazos por todas partes, la ropa con agujeritos por todas partes, etc (sí parece que soy masoca) pero los paseos buscando, comiendo las que ves más gordas y dulces y claro que sí, la competición para ver quién coge más (siempre gano yo jeje) me hace pasar estas tardes en un plis plás.
 
   Ahora mismito os pongo los ingredientes y la elaboración, eso sí, hay que tener un poco de paciencia para tomarlo, porque tendremos que esperar un poquito :(
 
INGREDIENTES:
 
Para el licor:
  
   - 1/2 kilo de moras
   - Dos copas de Vodka
 
Para el almíbar:
 
   - 2 tazas de agua
   - 1 taza de azúcar.
 
ELABORACIÓN:
 
   Esta licor lo vamos a hacer en dos fases. Primero se prepara el licor fuerte, y luego, transcurrido un mes le hacemos un almíbar para darle dulzor.
 
   Lo primero que tenemos que hacer es lavar muy bien las moras y quitar las que estén demasiado maduras o muy verdes. Ahora es el momento de meterlas en una botella o frasco. Cuánto más ancha sea la boca, más fácil nos resultará. Ahora volcamos las copas de Vodka, se le da unos meneos (si queréis y se puede, machacar alguna moras con un tenedor y así suelta más el jugo, pero es opcional). Ahora viene lo más difícil, hay que guardarlo en un sitio oscuro y fresco, sin humedad durante un mes. Eso sí, mézclalo de vez en cuando, lo sacas del armario y le das unos buenos meneos (unas dos veces por semana).
   Una vez transcurrido el mes, se prepara un almíbar con las dos tazas de agua y la taza de azúcar, se deja hervir a fuego medio hasta que se haga un almíbar (la consistencia de un jarabe). Se echa en la botella donde tenemos el licor y las moras, se mezcla bien  y se deja reposar otras dos semanas, en el mismo sitio oscuro, fresco y sin humedad (si podéis evitar echarle un tiento, porque yo no pude jejeje)
    Una vez transcurridas estas dos semanas, se cuela con un colador muy fino, o de tela, aunque a mí me gusta encontrarme de vez en cuando unas moras y comérmelas, por eso guardé unas pocas y se las volví a echar a la botella. Se mete en el frigorífico y se sirve muuuy frío, como podéis ver en la foto de abajo, botella fría, fría. Está riiiiiiiiiiiiiiico, rico, tan rico que hay que tener mucha fuerza de voluntad para tomarse solo un vasito jeje.

 


 
 
ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO!!! UN BESO!!!